Eurecat ha presentado sus nuevos sensores impresos sostenibles basados en grafeno durante su participación en LOPEC, que se celebró la semana pasada en Munich (Alemania).
Estos nuevos sensores son flexibles, ligeros, adaptables, reciclables y facilitan la monitorización de los parámetros de la estructura de piezas en tiempo real de elementos del ámbito de la salud, como dispositivos ortopédicos inteligentes, hasta entornos industriales exigentes.
“Muestran la versatilidad y el potencial de un material sostenible como el grafeno y de la electrónica impresa para la monitorización precisa de parámetros de la estructura de las piezas en tiempo real, ya que se adaptan mejor a la pieza y pueden detectar cambios de resistencia eléctrica y de presión o vibración”, destaca la investigadora de la Unidad de Impresión Funcional y Dispositivos Integrados Cristina Martínez.
En esta feria, la entidad también ha dado a conocer su plataforma para la monitorización en tiempo real de la calidad del agua de tipo Lab-on-a-Chip, que consiste en un dispositivo miniaturizado formado por una plataforma monolítica multisensórica.
Esta solución con sensores impresos fabricados con tecnología de electrónica impresa mide simultáneamente varios parámetros clave como el pH, la conductividad o el oxígeno disuelto, entre otros, con alta sensibilidad, estabilidad a largo plazo y capacidad de detección a bajas concentraciones.
“Los primeros resultados muestran el potencial transformador de esta innovación para hacer más accesible, eficiente y sostenible el análisis del agua”, destaca el investigador de la Unidad de Impresión Funcional y Dispositivos Integrados de Eurecat Ramon Herrera.
Además, PRÖLL ha mostrado en su stand en el evento un demostrador para el sector de la automoción que incorpora los últimos avances en tecnología plastrónica desarrollada por Eurecat. Se trata de una única pieza monolítica en la que se unen la electrónica y los materiales plásticos y que integra iluminación inteligente, sensores capacitivos, un display, un sistema háptico y toda la microelectrónica.
La plastrónica es una tecnología emergente que dota de inteligencia a piezas plásticas estructurales y que, por sus capacidades, puede ser transformadora para una gran diversidad de sectores. Uno de los ámbitos donde ya se está consolidando esta tecnología es el automovilístico, donde se aplica en piezas que favorecen la interacción con el usuario, al tiempo que se mantienen el diseño y el confort en el habitáculo de los vehículos.
En el campo de los sensores, el centro participa en el proyecto GIANCE, que establece una plataforma holística, integradora e impulsada por la industria enfocada en la mejora de los materiales sostenibles y sus aplicaciones en el mundo real.
El proyecto diseña, desarrolla y escala la próxima generación de composites, recubrimientos, espumas y membranas multifuncionales basados en grafeno y materiales derivados (GRM, por sus siglas en inglés). Estos materiales avanzados están diseñados para mejorar sus prestaciones, tales como sus propiedades térmicas, mecánicas y químicas, ofreciendo funcionalidades como resistencia al desgaste, resistencia a la corrosión, resistencia química y al fuego, dureza, resistencia al impacto, a las altas temperaturas, control de la integridad estructural y superficies de baja fricción.
El centro tecnológico forma parte también del consorcio SmILE, que desarrolla soluciones inteligentes para reducir el impacto de las enfermedades musculoesqueléticas no transmisibles (MSK-NCDs) en personas mayores, mediante la prevención y la intervención temprana, fomentando su autonomía y la inclusión social y aliviando la carga de los sistemas sanitarios.
El proyecto crea una plataforma universal de chips que puede integrarse en una amplia gama de dispositivos médicos, convirtiéndolos en generadores de datos activos y permitiendo diagnósticos más rápidos y precisos, apoyando al mismo tiempo el despliegue de tratamientos innovadores.
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