Sick ha lanzado al mercado una serie de lectores de códigos de barras capaces de operar en ambientes particularmente hostiles. Los modelos de la serie CLV6xx tienen un índice de protección IP69K que les permite resistir la inmersión completa en agua y a alta temperatura, así como una limpieza a alta presión y elevada temperatura. También son resistentes a los productos químicos, lo que hace posible una limpieza a alta presión con detergente.
Dentro de una carcasa de acero inoxidable, estos lectores encontrarán su lugar en aplicaciones tales como el procesamiento y envasado de alimentos, embotellado de bebidas, o en la industria farmacéutica y cosmética. Sobre todo porque los materiales utilizados para estos lectores de códigos de barras están aprobados para contacto con alimentos, y los cables de conexión han sido certificados por Ecolab.
El proyecto se centra en la creación de componentes críticos para paneles de instrumentos que deben resistir condiciones extremas
Un pilar de la planta autónoma
Una herramienta clave para acompañar la evolución de las infraestructuras gasistas hacia un modelo más flexible, eficiente y resiliente
La compañía tecnológica aprovechó también para presentar su nuevo hub logístico para Iberia
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