IDEKO ha participado en el desarrollo de una nueva generación de células robóticas flexibles, sensorizadas y conectadas en el marco del proyecto ROBOCOMP, una iniciativa que encabeza Danobat para transformar los procesos de fabricación de componentes aeronáuticos. Este proyecto está subvencionado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) a través del Programa Tecnológico Aeronáutico (PTA), una ayuda enmarcada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Con su participación en esta iniciativa, la compañía ofrece precisión y digitalización para sustituir la maquinaria pesada por soluciones robóticas flexibles para adaptar y escalar la producción.
Este proyecto se enmarca en el objetivo de alcanzar las cero emisiones netas para 2050 y mejorar la competitividad reduciendo los costes de producción, la doble meta que se marca la industria aeronáutica y que está condicionada por la dependencia de maquinaria pesada, costosa y de escasa flexibilidad en los procesos de fabricación.
“Las nuevas soluciones están diseñadas para sustituir a los sistemas tradicionales y automatizar operaciones críticas de mecanizado de piezas de fibra de carbono, como el fresado, el taladrado y el recanteado, con el fin de impulsar la eficiencia y reducir el consumo energético”, explica el investigador del centro, Asier Barrios.
Esta transición tecnológica responde a limitaciones operativas concretas de la maquinaria actual. Mientras que los grandes equipos tradicionales mecanizan habitualmente las piezas en posición horizontal, restringiendo el acceso de muchos componentes con geometrías complejas, la propuesta de ROBOCOMP introduce la capacidad de trabajar las piezas colocadas en vertical, una característica que facilita, además, la escalabilidad de la producción, permitiendo a las plantas adaptarse rápidamente a nuevas necesidades de fabricación.
La aportación del centro tecnológico ha sido esencial para dotar de inteligencia a estas nuevas soluciones. En concreto, su labor científica se ha basado en aumentar la precisión de los robots mediante mejoras en la mecatrónica y la calibración de los sistemas, un factor crítico para cumplir con las estrictas exigencias del sector aeroespacial.
De manera complementaria, el centro ha dotado a estas células de la inteligencia necesaria para operar por sí mismas. A través de sistemas de visión artificial y sensores, los robots son capaces de ver y analizar el estado de la fabricación mientras esta ocurre. Esta digitalización permite monitorizar el proceso en tiempo real, identificando posibles errores o desviaciones al instante para asegurar la calidad de la pieza.
Asimismo, en la iniciativa se ha abordado la sostenibilidad, implementando tecnologías que optimizan el mecanizado de materiales compuestos para garantizar un uso más eficiente de la energía y los recursos.
El éxito de la iniciativa se ha apoyado en un consorcio industrial sólido que cubre toda la cadena de valor. Junto a DANOBAT y el conocimiento científico de IDEKO, el proyecto ha contado con la participación de Airbus, que ha aportado la visión y requisitos del usuario final; Robotnik, referente europeo en robótica móvil; e Industrial Olmar, compañía dedicada a la fabricación de autoclaves y equipos a presión.
Esta colaboración ha permitido madurar tecnologías que posicionan al tejido industrial vasco y nacional en la vanguardia de la fabricación avanzada, con una clara vocación tractora hacia otros mercados.
Las tecnologías desarrolladas en este proyecto serán transferibles a otros sectores intensivos en mecanizado, como la automoción, la energía o los bienes de equipo, reforzando así la competitividad de las pequeñas y medianas empresas y abriendo nuevas oportunidades de negocio en el ámbito de los servicios avanzados y el mantenimiento inteligente.
Su próxima edición se celebrará el 4 y 5 de noviembre en Ifema
Comentarios