igus presenta su nuevo sensor TR.P, una nueva solución inteligente para robots industriales que supervisa activamente los sistemas de cadenas portacables triflex y reacciona inmediatamente ante fuerzas de tracción críticas.
Este sistema detecta posibles daños en una fase temprana, aumenta la seguridad operativa y proporciona asistencia durante la puesta en marcha mediante la supervisión del estado. Esto reduce costes, ya que las paradas imprevistas en la automatización no solo suponen tiempo, sino también dinero, sobre todo en la industria del automóvil.
En el contexto actual, los robots industriales son ya una parte indispensable de la producción de vehículos, ya que sueldan, pegan y pintan. Las cadenas portacables tridimensionales de la serie triflex de la compañía garantizan que sus cables se muevan con seguridad incluso bajo cargas de torsión y tracción extremas. Con los cables chainflex adecuados y altamente flexibles, suministran al robot energía, datos y señales. Sin embargo, los tiempos de inactividad imprevistos pueden salir muy caros. “Que un robot no pueda hacer su trabajo en una fábrica de automóviles cuesta 600 euros por segundo”, dice Sergio Pérez, responsable de smart plastics de igus en España.
En respuesta a esta situación, la compañía ha desarrollado este sensor para controlar las fuerzas de tracción específicamente para su cadena portacables tridimensional triflex. El sistema i.Sense TR.P mide las fuerzas de tracción que actúan sobre el cabezal del robot mediante una célula de carga y desencadena una acción a través de un contacto libre de potencial si se superan los valores máximos predefinidos: se puede enviar un mensaje al operario o incluso forzar la detención del robot, por ejemplo.
“Con la ayuda de nuestro módulo i.Sense y el sistema modular de sensores del brazo móvil del triflex, los usuarios pueden reconocer patrones de movimiento críticos e identificar y prevenir daños como la flexión excesiva, la sobreextensión o los atascos en una fase temprana”, explica el responsable de la compañía.
El TR.P ayuda a identificar patrones de movimiento problemáticos durante la programación de los paquetes energéticos, encontrando soluciones antes de que se produzcan daños. Además de monitorizar las fuerzas de tracción, la compañía ofrece desde 2022 el sistema TR.B para la detección de roturas, que ya se utiliza con éxito en muchas aplicaciones en todo el mundo. Si se rompe un eslabón de la cadena, el sistema detecta el cambio de longitud de la cuerda instalada en el interior de la cadena y envía una señal digital al sistema de control de la planta. La detección instantánea de roturas permite tomar medidas de mantenimiento inmediatas y ayuda a evitar paradas imprevistas y fallos totales en caso de rotura de eslabones individuales de la cadena. El sensor i.Sense TR.B se conecta directamente al sistema de control PLC sin costes de hardware adicionales ni programación complicada. También es posible activar una alarma sencilla, por ejemplo, mediante una señal luminosa.
Con superwise, la compañía también ofrece un concepto de servicio posventa para sus smart plastics. Combina la monitorización digital del estado de los sensores i.Sense con el mantenimiento predictivo. El objetivo es evitar tiempos de inactividad imprevistos, reducir la carga de trabajo de los equipos de mantenimiento y prolongar considerablemente la vida útil de los componentes de las máquinas, sin grandes inversiones. Para ello, los datos i.Sense de los clientes se vinculan de forma segura al CRM de igus. El equipo de servicio logra una transparencia total de información y puede iniciar medidas específicas, como contactar de inmediato en caso de valores llamativos de los sensores, sugerencias de medidas de mantenimiento o limpieza, programación y coordinación de inspecciones y sustituciones, así como una funcionalidad de pedido directo para un rápido reabastecimiento.
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